Este mes de diciembre, el Colegio Sorolla de Valencia se ha unido a la iniciativa global de la Hora del Código, una actividad diseñada para acercar a niños y niñas al fascinante mundo de la programación de una manera sencilla y divertida. Durante varias jornadas, los estudiantes de infantil y primaria participaron en talleres interactivos que despertaron su creatividad y habilidades tecnológicas.
La Hora del Código es un evento internacional promovido por organizaciones como Code.org, cuyo objetivo es introducir a los más pequeños en el pensamiento computacional y las bases de la programación. En el Colegio Sorolla, esta experiencia se adaptó a las diferentes edades y niveles educativos, logrando que cada actividad fuera significativa y motivadora.
Los más pequeños de infantil disfrutaron de juegos analógicos que simulaban las lógicas de los algoritmos, mientras que los alumnos de primaria experimentaron con herramientas digitales como Scratch y Minecraft: Education Edition. Además, aprendieron conceptos básicos como secuencias, bucles y condicionales, siempre de forma lúdica y colaborativa.
“Queremos que nuestros alumnos y alumnas se conviertan en creadores de tecnología y no solo en usuarios pasivos. La programación es una competencia clave para el futuro, y actividades como estas les permiten explorarla desde edades tempranas,” comentó el coordinador del proyecto en el centro.

El entusiasmo de los estudiantes fue palpable durante todas las actividades. Entre risas y descubrimientos, se abrieron camino en el desafiante pero emocionante mundo de la codificación.
“Lo que más me ha gustado es hacer que mi personaje se moviera con los códigos que yo escribía,” compartió una alumna de educación primaria.

Con iniciativas como esta, el Colegio Sorolla reafirma su compromiso con la innovación educativa y el desarrollo de competencias clave en su alumnado. La Hora del Código no solo fomenta el aprendizaje tecnológico, sino también habilidades transversales como la resolución de problemas, el pensamiento crítico y el trabajo en equipo.
La comunidad educativa del colegio celebra el éxito de esta actividad y ya está trabajando en nuevas propuestas que sigan inspirando a los futuros creadores del siglo XXI.
