El pasado 30 de enero, nuestro colegio se llenó de color, creatividad y emociones con motivo de la celebración del Día de la Paz. Este curso, la jornada estuvo estrechamente ligada a nuestro proyecto de centro “AmARTE”, una propuesta educativa que utiliza el arte como camino para fomentar la empatía, la expresión emocional y la convivencia positiva.
El arte como puente hacia la paz
Siguiendo la esencia de AmARTE, cada etapa del colegio trabajó durante las semanas previas diferentes manifestaciones artísticas como medio para reflexionar sobre la paz, la resolución pacífica de conflictos y el valor de los pequeños gestos diarios. Pintura, música, danza, escultura y poesía se convirtieron en lenguajes para expresar aquello que a veces cuesta decir con palabras.
El alumnado exploró obras de artistas que han defendido la paz y la justicia a través de su creatividad, reinterpretándolas con una mirada propia. De esta manera, el arte se transformó en una herramienta para comprender el mundo, mirarlo con sensibilidad y aprender a construir relaciones más respetuosas.
Murales, instalaciones y acciones colaborativas
A lo largo de la mañana, los pasillos del centro se convirtieron en una auténtica galería artística. El alumnado de primaria elaboró murales colaborativos, inspirados en conceptos como la unión, el respeto y la diversidad, mientras que Infantil creó pequeñas obras plásticas llenas de color y simbolismo.
Un manifiesto común y una canción para recordar
La jornada culminó con un emotivo encuentro en el patio, donde todos los cursos compartieron un manifiesto por la paz, redactado colectivamente, y entonado una canción que se ha convertido en el himno de nuestro proyecto: una llamada a mirar el mundo con ojos artísticos y corazón abierto.
Educar para convivir, crear para transformar
Con actividades como esta, nuestro colegio reafirma su compromiso con una educación que va más allá de los contenidos: una educación que forma personas capaces de crear, dialogar, sentir y convivir.
El proyecto “AmARTE” nos recuerda que el arte no solo embellece el mundo, sino que también lo cambia, y que cada trazo, cada gesto y cada idea compartida puede convertirse en un paso hacia un mundo más pacífico.

